Hay una razón por la que se ven bolsas de Mylar en el empaque del café. Estas bolsas tienen una composición específica de película de poliéster con un sellado de alta barrera, lo que les permite bloquear la luz, la humedad y el oxígeno. Esta bolsa combate muchos de los efectos negativos del almacenamiento del café. Además de ser protectoras y funcionales, las bolsas de Mylar son también ligeras y resistentes. Esto las convierte en la opción ideal para el empaque de productos en venta al por menor o al por mayor.
La frescura es el factor más importante en lo que respecta al café. Conservar el café en un empaque oxigenado y sin sellado al vacío provoca que se vuelva rancio y que los sabores anteriormente intensos se atenúen. Nuestras bolsas de Mylar ofrecen una solución a este problema gracias a su excelente sellado al vacío. Este sellado evita la oxidación de los aceites del café y preserva en gran medida la integridad del sabor. Así, los clientes pueden seguir disfrutando del sabor fresco del café, incluso si lo adquirieron en grandes cantidades o en formato minorista.
El embalaje del producto puede tener un impacto muy significativo en la percepción que los clientes tienen de una marca de café. Nuestras bolsas de Mylar son muy personalizables y ofrecen la oportunidad de que su producto de café destaque. Nuestras opciones de personalización son amplias. Ya sea que desee un acabado brillante o mate, puede crear bolsas que reflejen exactamente el aspecto del embalaje que desea.
Nuestras bolsas de Mylar no sacrifican la eficacia por la sostenibilidad. Nuestras bolsas son reciclables y nos enorgullece ser productores de residuos mínimos. Al utilizar nuestras bolsas, puede comercializar su café como un producto de alta calidad y respetuoso con el clima, ampliando así su público objetivo.